Conversar y discentir, mostrar las diferencias. La comunicación, la sociedad y la cultura.
martes, 9 de diciembre de 2008
Laritza Camacho acusada de asesinato.
http://lazarosarmiento.blogspot.com/
Desde hace algunas semanas circula en la Isla la noticia de que la popular locutora y presentadora de la televisión cubana Laritza Camacho asesinó a esposo. Esta tarde conversé con Laritza porque somos compañeros de trabajo en la misma estación de radio y me pidió que tratara el asunto en el blog.
En Radio Ciudad de La Habana, Laritza Camacho escribe y dirige el programa Mientras La Habana duerme (De lunes a viernes entre la una y las tres de la madrugada). Ella es una mujer con diversas inquietudes y proyectos. Su ausencia temporal de los estudios de televisión representa una pausa en su quehacer artístico. Ya el pasado domingo los espectadores la vieron en un discreto papel en la nueva serie de Roly Peña “Patrulla 444”.
La historia en la que se incluye también una presunta hija de Laritza Camacho es falsa de punta a cabo. Fin del cuento.
El desmentido esta acompañando de una foto de Laritza dedicada a sus seguidores en la red. Como este blog no tiene vocación de crónica roja ni social, valga como un guiño memorioso a Don Galaor y su sección de la revista Bohemia LA FARÁNDULA PASA.
Más información en: http://lazarosarmiento.blogspot.com/
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Publicado por Lázaro Sarmiento para Buena suerte viviendo el 12/08/2008 10:24:00 PM
Sagua la Grande cumple 196 años.
www.saguaviva.blogspot.com
¿Una ciudad con 196 años puede considerársele vieja?... ¿Edad madura acaso?...¿Joven aún?... El calificativo puede quedar al criterio de todo aquel que la visite y puede evaluar tal hecho analizando la intensidad con la que se ha vivido en esta Villa que, incluso mucho antes de la fecha del 8 de diciembre de 1812, ya estaba haciendo historia.
Sagua la Grande ha sido la cuna de prominentes figuras de las artes, las letras, la ciencia y la política de Cuba y del mundo, ejemplos puedo mencionar sin agotar mi arsenal por varias horas. Detenerme sin dudas es obligatorio en quien el destino, la vida, Dios o quien prefiera el lector, naciera precisamente cuando la ciudad cumplía sus 90 años de fundada, me refiero al sagüero más universal de la historia, al artista de la plástica Wilfredo Oscar de la Concepción Lam y Castilla, nuestro inmortal Wifredo Lam. El 8 de diciembre sin dudas resulta proverbial y por tal motivo obligatorio, que sea la fecha más sagüera del año. Los habitantes de la Villa en 1902 nunca pensaron que el llanto de aquel niño que tal vez muy pocos escucharon se convirtiera en un resonar perpetuo para los habitantes de hoy y de mañana.
Las fiestas han comenzado en Sagua la Grande y los villareños que estamos aquí tenemos el regocijo de vivirlas intensamente. Aún cuando algunos piensen que ese candor primigenio se ha perdido, trato de sumarme a su criterio y les aseguro que aunque así sea, la longevidad de mi ciudad la hace más interesante. Los que opinan como yo, que aún es una ciudad muy joven, buscan en cada piedra esa actividad que nos debe caracterizar, ese vibrar que debe sentirse al unísono en cada momento, en cada persona que aquí viva y sienta por esas calles limpias y anchas, por esa edificaciones, por esa gente que lo ha dejado todo en el andar diario y en el sueño cotidiano que somos capaces de perseguir. Aún cuando nos cueste la vida, una vida que sería un orgullo dedicar, para que esté donde esté, me digan sagüero, para que vaya donde vaya sea sagüero y para que en cualquier lugar del mundo cuando vean mi rostro otros coterráneos se acerquen con la seguridad de que yo soy un sagüero.
La Villa de la Purísima Concepción de Sagua la Grande está cumpliendo años, 196 años. ¿Qué decir, qué hacer entonces?... Me gustaría dejar abierta esta interrogante, me gustaría que todo aquel que lea esta nota y conozca la ciudad, la haya visitado, haya vivido en ella, o viva en ella aún, haga su comentario, complete estas palabras del autor que considero insignificantes para la majestuosidad que me rodea día a día, para ese orgullo que siento por haber nacido aquí, en Sagua la Grande.
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jueves, 27 de noviembre de 2008
TV Cubana: " Donde hay hombres no hay fantasmas": De la PIFIA a la INFAMIA

Reinaldo Cedeño Pineda
escribanode@gmail.com
Cuando uno piensa que lo ha visto todo en la televisión cubana… todavía hay lugar para la perplejidad.
Pensé no escribir más del espacio humorístico “Donde hay hombres no hay fantasmas” (idea original y dirección de Lolina Cuadras, guión de Carlos Torrens, asesoría de Carlos Fundora) pero lo visto hoy 24 de noviembre de 2008, me obliga…
No voy a hablar de los aspectos que, a mi entender, han contribuido a lo fallido de esa propuesta, pues ya lo hice con anterioridad (VER http://laislaylaespina.blogspot.com/2008/10/tv-cubana-iv-humor-los-fantasmas-no.html)
humor-los-fantasmas-no.html ) sino de ciertas frases escuchadas hoy…. que nada tienen de comicidad, y si mucho de prejuicio, ignorancia y falta de ética.
El personaje que interpreta la gran actriz Zenia Marabal, viene "del campo". Ese es su estigma. Su origen motiva un sarcasmo tras otro. Da pena que una artista de tan larga carrera haya asumido un personaje como este.
Todo gira en torno a Regla (Mario Aguirre), que no se cansa de bromear a costa de la señora… pero repito, lo de hoy sobrepasa cualquier consideración. No alargo más.
Las frases usadas por el personaje que encarna Mario Aguirre (“indocumentados con olor a marabú” y “Urracas anapistas”) para referirse a aquellos que proceden del campo, presumiblemente del oriente cubano, es cuando menos, una ocurrencia infeliz. Muy infeliz, diría yo.
Me pregunto si acaso será “una morcilla” (improvisación fuera de guión) o si las frases formarán parte del guión original. Sea de una forma o de otra, vuelvo a preguntarme: ¿cómo pasaron semejantes frases al ojo del asesor y a la mano del director? ¿Les pareció bien?!
Me pregunto, ¿en algún momento se sopesó la simbología de la urraca; qué representa ahora mismo
El lenguaje no es una combinación de palabras, es la envoltura del pensamiento. Las palabras no son una suma de sílabas, sino una expresión de conceptos. Y en consecuencia, hay que saber usarlas.
La televisión, como producto dirigido a una mayoría exige RESPONSABILIDAD. No importa que sea a través del drama, el humor o la noticia.
Casi no habrá que decir más nada que no sea que me dan pena aquellos que dejan caer su látigo sobre la espalda del sombrero campesino, de la mano callosa, del trabajo cerca de la tierra. Esos no es que sean citadinos; como dijo Martí: son sietemesinos.
Y todavía hay que escuchar impávidos como “Teleavances” recomienda “Donde hay hombre son hay fantasmas” como “humor del bueno”.
ARTÍCULO RELACIONADO:
VER MÁS http://laislaylaespina.blogspot.com
ESPERO SUS OPINIONES
viernes, 7 de noviembre de 2008
Eduardo Dimas, las corbatas y el saber demasiado
Fueron casi cinco años tomando café en las mañanas. Llegaba impecablemente vestido de saco y con la corbata en el bolsillo. Compartimos la misma taza o el mismo vaso cientos de veces, hablamos de lo humano y lo divino, pero mucho de política, de los vericuetos de la administración norteamericana, de las virtudes de su pueblo y los empecinamientos hegemónicos. Es el privilegio que me queda junto a un montón de buenos consejos que Eduardo Dimas me ofreció día a día sin que mediara más que un café y algunos cigarrillos fumados con apuro.
Para cualquier comunicador es un reto sentarse al lado de un periodista de su tamaño y Haciendo Radio de Radio Rebelde me otorgó la gracia. Son esas y no otras, las pequeñas y grandes cosas que nos llevamos en silencio cuando la ocasión te permite vivir trabajando al lado de hombres inteligentes y humildes que nunca se muestran ilustres, pero lo son por derecho propio.
Era un estudioso capaz de dormir unas pocas horas al día y permanecer un montón de ellas ante la computadora desentrañando conflictos, avizorando situaciones que otros pocas veces encontraban con tanto acierto. Tenía una afición particular por las corbatas que eran – me dijo un día – “anudadas y derechas como la ética profesional.” Su colección era tema constante entre nosotros. Rara vez las repetía, quizás por ser consecuente con sus palabras y la ética que como periodista supo irradiar y mantener firme y derecha, sin concesiones ni remilgos.
Eduardo Dimas fue parte de muchos sucesos, tenía historias asombrosas que contar, pero la humildad que conocimos los que crecimos más a su lado, siempre nos dejó verlas como algo natural, como parte de las ingencias a las que nos enfrentamos cuando elegimos esta profesión.
Uno de esos días de café y cigarrillo apurado en el pasillo de los estudios de Rebelde pronunció una frase que todavía repito: “saber mucho es un delito”. Sigo citándolo sin saber a ciencia cierta si era propia o la había aprendido o leído en algún lugar. Prefiero creer que era el resultado de su basta experiencia, del testimonio que reunió por años defendiendo a Cuba y su derecho a la libre determinación, a construir el país que queremos las cubanas y los cubanos.
Dimas admiraba a Fidel y amaba a su familia en la misma dimensión que admiraba y amaba al periodismo, la Radio y la Televisión Cubanas, de las que fue uno de sus profesionales más altos. Recordarlo es poco, anudarme firme la corbata y exhibirla derecha mientras me tome un café y siga fumándome un cigarrillo con apuro, es la mejor forma de ser consecuente con el delito de saber demasiado de este mundo nuestro, como el siempre quizo.
sábado, 1 de noviembre de 2008
Maggie, Luis y el absurdo de lo prohibido.
En Cuba ha comenzado un discurso renovador. El primer indicio nos llegó con el calor del pasado verano, donde sin criticar por criticar se criticaban algunas cosas que andaban mal. Luego con los análisis colectivos se destapó la Caja de Pandora. Lo que muchos ciudadanos de a pie hablaban en las esquinas, era entonces debatible en reuniones. La BBC creyó tener la gran noticia en la mano cuando “pirateó un video” con un estudiante de la Universidad de Ciencias Informáticas que en realidad solo decía una pequeña parte de todo lo que ya se venía discutiendo durante meses en cada rincón de este verde caimán. El 24 de Febrero quedaba ratificado: “eliminar el exceso de prohibiciones y regulaciones”, es una necesidad del nuevo enfoque al que inexorablemente estamos llamados en estos nuevos tiempos.
Sería bueno, que cuando se pensara en el exceso de prohibiciones, también se analicen las prohibiciones excesivas. Sería saludable, que junto al análisis de esas prohibiciones materiales, pragmáticas, también entráramos a revisar las que tienen que ver con la espiritualidad del hombre, con su cultura y con sus artistas. Es imposible que artistas nacidos en Cuba, que emigraron por razones que para nada tenían que ver con la política, que inclusive han mantenido una postura muy alejada de esta, sigan siendo tratados como “vulgares traidores que se vendieron al enemigo”. Tal parece que todos los músicos (no los actores y actrices y luego me referiré a ese otro absurdo) cuando deciden emigrar ya de hecho han firmado un abominable pacto con la Mafia Anticubana, o con la Mafia Norteamericana o con la Mafia de Sicilia, vaya usted a saber, pero el caso es que ipso facto desaparecen de la radio y la televisión, no pueden regresar a Cuba y si lo hacen sería como turistas o a visitar a familiares y amigos, porque ni soñar que puedan pararse en un escenario a deleitar a sus coterráneos de aquí con una música que es nuestra y que no habla de política.
A Maggie Carlés y Luis Nodal, por solo citar un ejemplo, los jóvenes cubanos de los 70 y parte de los 80 le deben el haber versionado a nuestra lengua mucho de los éxitos que entonces sonaban en el Hit Parade de casi todo el mundo, pero en habla inglesa. Con Maggie y Luis soñamos, cantamos, nos enamoramos, nos peleamos, nos reconciliamos… en fin, intensamente vivimos. Pero es más, la voz de Maggie es incuestionable e inolvidable. Su discografía después de salir de Cuba es impresionante; su trabajo con grandes compositores y productores es sencillamente envidiable para cualquier vocalista de cualquier lugar del mundo, y su voz, nada menos que junto a la de Plácido Domingo en un Popurrí de unos cinco minutos sube definitivamente hasta el cielo.
Todo eso nos lo hemos perdido los cubanos de los tardíos 80, de los 90 y lo que va de los años 2000. Mis hijos, por una prohibición absurda conocen más de un miserable reaggeatton que de esa voz que nos levanta de nuestros asientos y nos hace por unos minutos mejores personas cuando le escuchamos su Ave María.
Lo más triste de todo es que la prohibición no solo es absurda, sino discriminatoria, ya que tenemos “traidores ideológicos del arte” buenos y “traidores” malos. Los actores que se han marchado de Cuba siguen apareciendo en documentales, seriales y películas con gran frecuencia por la televisión. Y si a alguien se le ocurre pensar que es que están dentro de una producción costosa, que son “parte de un todo”, más costoso es perdernos la gran parte de lo que Maggie y Luis han hecho en su vida artística, lo que hubieran aportado a la formación del buen gusto de los jóvenes cubanos y la satisfacción espiritual proporcionada, ya que “no solo de pan vive el hombre”.
Es verdad que el propio Luis Nodal tuvo que cerrar un teatro en Miami por la hostilidad de elementos extremistas, es verdad que la atmósfera que se respira allí llega a los límites insospechados de acusar de “comunistas y castristas” a los artistas que por diversas razones ponen un pie en la Florida y declaran que no desean quedarse a vivir allí, pero también es verdad que el primer acto de buena voluntad debe partir desde aquí, porque es la tierra que vio nacer a muchos artistas que emigraron hace ya muchos años, y a pesar de todas las trabas e incomprensiones por las que han tenido que pasar, muchas de ellas nacidas de interpretaciones personales de personeros nuestros en el exterior, nunca se han prestado para campañas políticas, nunca han atacado a su país, en fin, nunca han “aullado” como Carlucho y su Pandilla.
Estamos a punto de comenzar a razonar sobre prohibiciones absurdas, ojalá la de convertir en “traidores” a los que un día quisieron probar hasta dónde podían llegar con sus dotes artísticas, y como Maggie y Luis demostraron que podían jugar y ganar “en las grandes ligas de la música”, cese. Ojalá que ellos, y los que como ellos siempre han actuado y pensado con el corazón y no con el bolsillo, puedan regresar a actuar en su país, puedan ser vistos y escuchados. Eso sería más efectivo que Mil Reuniones sobre y con la Diáspora. Sería el triunfo de la razón y sería sobre todo, lo mejor que le pudiera pasar a los que nos hemos perdido tanto tiempo a tan buena música, a los que nos ha faltado en los oídos y en los sentimientos, las voces de Maggie y Luis.
jueves, 30 de octubre de 2008
Celebra La guayabera su primer año de vida
Manuel Echevarría GómezUn grupo de entusiastas espirituanos, profesionales de diferentes sectores, debutaron el mes de octubre del pasado año como gestores del Proyecto de Reanimación Cultural Día de la Guayabera.
Ha transcurrido un año desde aquel acontecimiento y La Guayabera -bajo cuyo rótulo los lugareños identifican lo que viene sucediendo los terceros viernes y sábados de cada mes- ha demostrado contra todos los pronósticos que su equipo de realización conserva el ánimo y la postura pese a los obstáculos que imponen las carencias materiales impuestos por el bloqueo de EE.UU. a Cuba.
A estas alturas, cuando la criatura está por completar su primer año de vida, los programas concebidos para cada entrega permitieron a los espirituanos disfrutar de puestas en escena de lujo llegadas de la capital, amén de grupos musicales y cantantes de indiscutible relieve en la cultura nacional.
En todo ese tiempo, el proyecto logró involucrar a las instituciones culturales de la ciudad, sobre todo al Consejo Provincial de las Artes Escénicas con sus grupos, que ofrecieron funciones por primera vez en diferentes barriadas; propició además un espacio de reflexión sobre la vida cultural en Sancti Spíritus; también por vez primera hubo venta de artesanía y presentación de tríos en el bulevar, además de muestras patrimoniales o de artistas de la plástica y recitales de poesía.
Surgieron ideas felices como el Caro Bar, con su anfitriona Lourdes Caro; la peña de la Historiadora de la Ciudad y los encuentros en el barrio de Jesús María (Cabildo de Santa Bárbara); los conciertos de la banda de música y los roqueros en el parque central; un simposio sobre diversidad sexual y homofobia, acercamientos a las entidades que previenen las ITS/VIH SIDA; conferencias con personalidades invitadas, un ciber café y otras opciones.
A todo este aval de programación se unen las donaciones de guayaberas que pertenecieron a personalidades de la nación, entre ellas al General de Ejército Raúl Castro, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, que pasarán a formar parte del patrimonio de la ciudad.
Algo que deben conocer los destinatarios del proyecto y los propios especialistas que se cuestionan su vigencia fui a buscarlo en la opinión autorizada de Ana Leese Brizuela, su asesora y consultora de la UNESCO en Cuba, quien aclara que hasta la fecha sólo se han realizado acciones culturales para reanimar, proporcionar espacios y vínculos con el universo poblacional de los Consejos Populares de Jesús María y Colón; pero que la segunda fase conlleva la búsqueda de integración de todas estas personas en la solución de problemas de la comunidad para darle un valor social e incluso generar fuentes de empleo y desarrollo de capacidades.
Para dar cabida a ese empeño quedó listo con lujo de detalles un prospecto que estipula la creación de la Casa de la Guayabera, proyecto definitivo llamado a convertirse en institución cultural, mientras que el Día de la Guayabera pasaría a ser uno de sus subproyectos.
El Proyecto arriba a su primer año de vida y lo celebra del 23 al 26 próximos con una abultada agenda que incluye un coloquio en el Museo de Arte Colonial, donde se debatirá la vigencia de las tradiciones en la cultura local, amén de una mesa redonda que colocará al propio proyecto sobre las coordenadas del diálogo.
Una muestra de Artes Plásticas debida a los artistas Aliosha Díaz y Rafael González abrirá las puertas de la celebración en la galería El Paso; también será presentado el libro Yo tengo la historia, del escritor y periodista Ciro Bianchi Ross, promotor de La Guayabera en la capital del país, y se producirá un nuevo encuentro de los cronistas Gaspar Marrero y Delvis Sarduy en el patio del Sectorial de Cultura en su peña titulada Noche de la nota oculta.
En la mañana del sábado 23, La guayabera se traslada al barrio con las brigadas artísticas que conforman el Contingente Cultural Juan Marinello y presentaciones en los Repartos Kilo-12, 26 de julio, Escribano, Olivos III y Jesús María.
Otras muchas acciones que colman habitualmente el tercer fin de semana de cada mes, como el Caro Bar y las tertulias literarias, serán reactivadas; en la noche del 24 está previsto el concierto del pianista espirituano Miguel Bonachea y sus invitados en la galería de arte para cerrar con broche de oro el primer cumpleaños del proyecto que tan gratas impresiones ha despertado entre los espirituanos.