viernes, 2 de diciembre de 2016



ALGUNAS ALMAS ENFERMAS ESCRIBEN SOBRE LA MUERTE DE FIDEL

Por Angel Martínez Niubó

He permanecido tres días en silencio leyendo lo que sobre Fidel se escribe en casi todos los medios del mundo. He ido desde el Vaticano hasta New York, desde el periódico GRANMA hasta El PAIS…, desde los blogs de afamados intelectuales, hasta las páginas de periódicos que encontré por obra y gracia de la casualidad. Y he terminado aquí, en Facebook, el sitio en donde muchos -de una u otra forma- pueden o logran escribir.
Reconozco que me podía esperar el respetuoso silencio de algunos, el leve balbuceo de otros, la tristeza de la inmensa mayoría, y lo que sí me entristeció: el regocijo de algunos que escribieron con saña, alegrándose - de manera burda y hasta grosera- de la muerte de Fidel.
Hace unas horas leí en la página de un amigo que en su familia no le enseñaron a alegrarse de la muerte de otro ser humano. En mi familia tampoco. Jamás existieron sentimientos de esa naturaleza. Así lo he trasmitido a mis hijas: la alegría por la muerte ajena denigra, deshonra y hasta ENSUCIA el alma. Si algunos vieron en Fidel a un enemigo, les recuerdo entonces lo que pude leer en otro post inteligente: “NO HAY MAYOR FRACASO QUE ALEGRARSE POR LA MUERTE DE AQUEL HOMBRE QUE NO PUDISTE VENCER EN VIDA”. Entonces la pérdida es doble, en primer lugar porque mostrar alegría por la muerte de otro ser humano es denigrante, y en segundo lugar porque, si es tu enemigo, murió de forma natural. No lo venciste.
He leído reacciones que van desde la indecencia y la torpeza, hasta la vulgaridad. Recuerdo lo que decía una amiga: ¿A nivel político qué celebran? ¿Alguno de sus enemigos lo mató? ¿Va a cambiar Cuba porque él murió? Vivió como quiso, fue presidente hasta que quiso, dijo lo que quiso... Murió anciano y tranquilo. ¿Qué celebran entonces? La celebración, en estos casos, es vergonzosa. 
LO QUE SOBRE ÉL ME HUBIESE GUSTADO ESCRIBIR, ya lo escribieron Julio Cortázar, Eduardo Galeano y García Márquez. A esa altura no me queda otra que firmar sus argumentos. No puedo a esta hora aparecerme con textos menores ni versos inapreciables. Igual lo han dicho esta noche muchísimos presidentes que han venido de sitios diversos de la geografía mundial. Suscribo lo que han dicho.
Ya sé que en la isla el dinero escasea, que el transporte exaspera… Pero ¿y ese recordatorio qué representa a esta hora? Vienen, sin dudas, de análisis superfluos y excesivos Sé también de la solidaridad de muchos de los que se fueron en el 58, en el 96 o en el 2015. Sé de atenciones de los que viven en Madrid, en N. Jersey o en Miami. Vivir en la distancia no nos hace mejores ni peores. Son los gestos. Tengo ejemplos concretos, cercanos, de personas que viven pendientes, muy pendientes, de sus hermanos, de sus primos, de hijos que viven en la isla… Y sé de familiares en Cuba que han quedado a cargo de toda la familia. Los celebro a unos y a otros. Siempre he adorado la palabra ACOMPAÑAR… y a mi me ha tocado –y con qué gusto- ACOMPAÑAR EN CUBA. Pero familias así hay en Colombia, Honduras, México, y han existido desde que el mundo es mundo. Los exiliados existen desde la Biblia. Pero lo que me hastía es la palabra escurridiza, aparentemente hábil y mañosa, la palabra que vulnera la razón y el sentimiento. Me hastía la aversión, la postura de irreverencia y de desdén. 
Confieso que no me esperaba el menosprecio de algunos (algunos pocos). Reitero que el brindis o el festín es deshonroso, y más que eso: degradante. Ya veo que en facebook cabe todo: la insolencia, la impudicia, la sordidez, la obscenidad, la ingratitud, e incluso la incoherencia y los errores ortográficos. A propósito. Leo páginas de varias latitudes y la mejor redacción pertenece a los cubanos ¿se habrán preguntado por qué? 
Algo está claro: Quienes se van de Cuba y dejan atrás a sus hijos, a sus hermanos, o a sus amigos, saben que quedan en un país de paz. No es México ni Honduras, no es Colombia ni es Guatemala. No es el Salvador ni Haití… Es lo mismo que les sucede a los padres que en Cuba, dejan a sus hijos en la escuela a las 7:30 de la mañana: Se van tranquilos a sus casas o al trabajo. Incluso muchos de esos niños regresan solos a sus casas. Me duele que esa animadversión haga hablar, únicamente, de lo que se necesita cambiar y no de lo tanto que debe permanecer inamovible. Tengo derecho a desconfiar, a dudar, a ofenderme cuando alguien se alegra entonces por la muerte de Fidel. Pero no pretendo embaucarme o dejarme seducir en conversaciones o disputas. Al fin y al cabo, a veces, QUIENES SE HAN ALEGRADO POR LA MUERTE DE FIDEL SON LOS MISMOS QUE PREGUNTAN CÓMO PUEDEN ARREGLARSE LA BOCA, EN LA CLÍNICA DENTAL, CUANDO VIENEN A LA ISLA. Y me parece bien que se la arreglen, pero que luego NO CONTAMINEN LA BOCA desde la indecencia. Se necesita un poco de coherencia y de decoro a la hora de escribir, mucho más si se habla de la muerte. Si dices que el dinero no alcanza, si dices que el transporte público es ineficaz, di también que Cuba fue el único país por donde pasó el más terrible huracán de los últimos años y no murió NADIE, algo que no leí en ninguno de los que, cuando murió Fidel, mostraron esa penosa alegría. Se necesita coherencia… (Aunque ahí la palabra no es coherencia es dignidad… o decencia). 
Muchos, la inmensa mayoría de los que tengo en mi muro, mostraron dolor. Otros hicieron silencio. Yo siempre traduzco ese silencio en respeto, en mansedumbre. Así lo percibí. Lo que me ha molestado son los destartalados y descompuestos textos que he leído. Son pocos, pero inesperados. Quizás mi inocencia no estaba preparada para la insolencia. Nunca aprenderé –ni me enseñaron- esas tristes lecciones de impudicia. Me encanta repetir algunas cosas: ¿A nivel político qué celebran? ¿Alguno de sus enemigos lo mató? No entiendo esa alegría. E incluso me resisto en llamar ALEGRÍA a ese estado. La alegría es pura, transparente, y sus causas vienen siempre del amor, y no del odio.
Algunos incluso han invocado a Dios. Hecho que me resulta todavía más penoso, pues me deja ver ya no sólo un alma aquejada, sino un desconocimiento más generalizado. La biblia, Proverbios 24, dice: “No te regocijes cuando caiga tu enemigo, y no se alegre tu corazón cuando tropiece”. 
Era todo lo que tenía que escribir sobre esos textos. Ya le pedí al amigo Silvio su “rabo de nubes”: Me deshago de ellos. Soy escritor, no curador de almas.

El hombre que enamoró a Sancti Spíritus

En cuadro apretado a lo largo de 71 kilómetros, espirituanos venidos desde todos los rincones despidieron a su jefe en la jornada de este jueves  

SANCTI SPÍRITUS.—La muchedumbre que esperó a Fidel Castro la madrugada del 6 de enero de 1959 en las inmediaciones del parque Serafín Sánchez desafió horas a la intemperie, desinformación, frío y llovizna, pero no vivió la desazón y el dolor de quienes acudieron este jueves hasta el mismo lugar a dar el último adios al guerrillero imponente que aquella noche trepó por las escalinatas de la antigua Sociedad El Progreso y, frente a los micrófonos instalados en uno de sus balcones, enamoró al auditorio que aguardaba.
«No podía ser para mí, esta ciudad de Sancti Spíritus, una ciudad más en nuestro recorrido. Si las ciudades valen por lo que valen sus hijos, si las ciudades valen por lo que se han sacrificado en bien de la patria, si las ciudades valen por el espíritu y la moral de sus habitantes, por el fervor de sus hijos, por la fe y el entusiasmo con que defienden una idea, Sancti Spíritus no podía ser una ciudad más», sentenció entonces el joven revolucionario.

Fidel dio vítores a los luchadores de la región, contó las hazañas del Comandante espirituano Félix Duque, compañero suyo en la Sierra Maestra, recordó las misiones que estaban cumpliendo sus principales jefes y en algún momento de sus palabras les advirtió a los espirituanos que la Revolución no era cuestión de un día, ni de dos, ni de tres.
Quizás para refrescarnos esa visión fue que la Caravana de este jueves se desvió unos minutos de su ruta por la Carretera Central, tomó la céntrica Avenida de los Mártires, ya en el corazón de Sancti Spíritus, y llegó de nuevo al parque símbolo de la ciudad donde una multitud agradecida intentó devolver aquellos elogios generosos.
«Esto es como una herida que no cierra», reconoce tragándose las lágrimas Oscar Alonso Cabrera, un oriental de la Columna 17 Abel Santamaría que ahora siente lo que él define como un raro privilegio: vivir con los espirituanos el momento más feliz y también el más triste.
Algo parecido le sucede a Alcibíades Aguilar Rondón, un guajirito de Mayarí Arriba que por aquellos días luminosos también integraba la Caravana de la Libertad, que descubrió La Habana en enero de 1959 y luego se aplatanó en Sancti Spíritus, donde fundó familia y se mantiene trabajando todavía a sus 77 años. «Aquella noche vino mucha gente, pero como esta despedida yo no he visto otra cosa en mi vida».
Con Oscar y Alcibíades estuvieron las principales autoridades de la provincia, encabezadas por José Ramón Monteagudo Ruiz, miembro del Comité Central y primer secretario del Partido en Sancti Spíritus, combatientes de todos los frentes que guerrearon en el Escambray, pioneros, trabajadores, estudiantes, intelectuales y campesinos en un cuadro apretado que desbordó el parque principal de la cabecera provincial.
«Vine porque soy fidelista hasta que me muera», reveló a la prensa el pastor bautista Miguel Ángel Entenza, quien reconoce en Fidel «a un hombre universal, cuyo legado seguirá vivo en las nuevas generaciones que él mismo ayudó a formar».
El coro repetido una y mil veces de «Yo soy Fidel» debe resultar inexplicable para Axel y Karim, un matrimonio suizo, admirador de Cuba y de su Revolución que se encontraba de vacaciones en Sancti Spíritus y que, cámara en mano, se sumó al tributo en la cabecera provincial.
«Como ustedes no caben aquí, pero yo quepo allá, voy a bajar a verlos a todos», les había dicho Fidel a la gente de Sancti Spíritus aquella noche fría del 6 de enero cuando ya miraba la multitud desde los balcones de El Progreso y algunos asistentes reclamaron su presencia, un gesto que fue devuelto con creces en la mañana y el mediodía de ayer.
El río humano que salió a despedir al Jefe de la Revolución atravesó los municipios de Cabaiguán, Sancti Spíritus y Jatibonico y se extendió a lo largo de 71 kilómetros por toda la Carretera Central desde la zona de Ojo de Agua, en los límites con Villa Clara, hasta Trilladeras, en la frontera con Ciego de Ávila.
No podía ser de otra forma para el hombre que surcó las lomas del Escambray cuando aquella guerra ruin impuesta por el imperialismo amenazó a la patria; para el soñador que concibió la presa Zaza y el plan arrocero Sur del Jíbaro; para el mentor que bajo un ciclón inclemente y traicionero se preocupó por la magnitud de las inundaciones y quiso saber hasta la suerte que había corrido la torre de Manaca Iznaga; para quien ideó hacer biotecnología al lado de los potreros o para el que alguna vez le dijo a un guajiro de Venegas que le iba a dar cuatro jonrones en el mismo juego.
Por todo ello quizás cuando la caravana se detuvo en Cabaiguán junto al monumento a Faustino Pérez, el luchador clandestino que lo acompañó en el Granma, en Alegría de Pío, en la Sierra y en la Revolución, fueron pocos los rostros que quedaron sin lágrimas mientras se escuchaba el Himno de Bayamo.
Más hacia el oeste, en el poblado de Guayos, los parranderos de la localidad lograron concluir una réplica del yate Granma, regalo al hombre que comandó aquella expedición de valientes; en La Fragua y en La Aurora los aguaceros no pudieron con la lealtad y el amor; y la gente del central Uruguay, en Jatibonico, se fue hasta la carretera todavía con el olor de la zafra recién iniciada como para refrendar la máxima martiana de que en la vida todo es deber

Mis padres nunca vieron a Fidel de cerca

Mis padres no sabían nada del socialismo, mucho menos del comunismo. El altar de la Caridad del Cobre, en la sala del hogar, era lugar para súplicas y velas encendidas por el mejoramiento.

Fidel tomará forma en nosotros

Autor: Sergio Alejandro Gómez | internet@granma. cu 
27 de noviembre de 2016
No recuerdo un día sin alguna sonrisa en Cuba. Era un niño en los años 90 cuando apenas había unas horas de electricidad y faltaba la comida y la ropa y mucho más. En las noches de apagón me entretenía con historias de la familia de mi mamá o sus versiones libres de los cuentos clásicos. Y, si el calor era insoportable, salía a jugar a los escondidos y cazar cocuyos.
Hoy trato de ubicar cuándo llegó Fidel a esta historia, pero no lo logro. Está ahí desde que tengo memoria: en la Plaza en hombros de mi papá, en el televisor de la sala cuando se colaba en el horario de las aventuras, en la escuela y en el barrio.
Pero lo que recuerdo mejor de aquella época son los cuentos. Aquel en que Fidel, Yeltsin y Clinton llegan al cielo... o cuando Pepito le salva la vida y le concede un deseo. Uno aprendía  a identificar cuando se hablaba de él, ya fuera con una seña en la barbilla o con uno de sus mil apodos.
Luego terminé fajado más de una vez. En la Nicaragua de Arnoldo Alemán me preguntaban si era cubano de Miami o de Fidel y no siempre les gustaba la respuesta. A los 10 años ya era radical. La cosa empezó cuando vi niños mendigando a la orilla de la carretera y escuché a unos doctores hablando de seguro o pago en efectivo antes de coserme la cabeza. Ese día, el carro había dado dos vueltas antes de parar al borde de una ladera del volcán Masaya, a más de 900 metros de altura. La pareja de panameños que nos auxilió decidió llevarme primero y dejar a mis padres. Nunca me había sentido tan solo y tan pobre.
A Alemán lo conocí en una feria ganadera, me tocó la cabeza y me sampó un beso, con ese gesto que hacen algunos políticos cuando se unen los niños y las cámaras. «Con las ganas que tengo de que Fidel me dé un beso, mira quién me tocó», cuenta mi mamá que le dije bajito cuando se fue el presidente.
El primer discurso de Fidel que puedo citar a conciencia es el del 11 de septiembre del 2001. Tenía 12 años y estaba en la barbería cuando entró alguien con la noticia: «Los iraquíes atacaron Estados Unidos». Ahora que lo pienso, eso no le habría venido nada mal a Bush, pero la situación era más complicada. Corrí a la casa y la televisión cubana estaba transmitiendo las imágenes de CNN, en directo en el momento en que se desplomaban la primera y minutos después la segunda torre del World Trade Center.
Esa tarde-noche fue a inaugurar la escuela Salvador Allende, que queda cerca de mi barrio, y dijo algo que nunca más olvidé: el terrorismo no se puede combatir con más terrorismo. Claro, nadie podría decir que se acerca a alguna de sus frases más geniales, pero es el primero de muchos análisis que comencé a guardar por cuenta propia. Y a anotarlos en una larga lista de pronósticos en los que el tiempo terminó dándole la razón.
Yo llegué tarde a Fidel. Comencé la universidad en el 2006, el año que tuvo que abandonar su puesto por razones de salud. No dejé de leer ninguna de sus reflexiones y empecé a coleccionar sus libros, incluso aquellos que recogían discursos sueltos de distintas épocas. Así he conversado largas horas con el estadista, con el político, el estratega y con el ser humano que está detrás de todo eso.
Llegué tarde también a Granma, donde los viejos periodistas cuentan que Fidel se sentaba a tomar alguna de las decisiones más importantes del país y escribía los editoriales de su puño y letra.
Lo vi de lejos en la escalinata de la Universidad de La Habana y en el 7mo. Congreso del Partido, cuando fue dolorosamente certero al pronosticar que esa sería la última vez que hablaría ante ellos.
Si la vida me deja ser viejo, podré decir algún día que vengo de la época de Fidel Castro y discutí muchas veces con él, aunque solo tenga mis libros para probarlo.
Cuba amaneció este 26 de noviembre sin él por primera vez en 90 años. Fue una mañana gris. La gente caminaba despacio y en silencio. No hablaban entre ellos. Puede que necesiten tiempo, quizá años, para terminar de leer la noticia de su muerte, de la que todo el mundo habla y ellos prefieren callar, al menos por ahora.
El sol salió luego en La Habana y se puso, pero la ciudad marchaba tres velocidades por debajo de lo habitual. Los mismos rostros que se han burlado del bloqueo, de las necesidades de cada día y de la misma vida, se quedaron paralizados desde que en la medianoche Raúl diera el anuncio a Cuba y al mundo.
No digo que en Cuba unos pocos no sufran esta pérdida; al igual que en Miami, donde otros salieron a celebrar la muerte de un hombre que intentaron asesinar centenares de veces y que sobrevivió a 11 administraciones norteamericanas para morir a los 90 años, junto a su familia y su pueblo. Pero esa alegría será siempre una mueca y nunca una sonrisa.
La muerte de Fidel es la conmoción nacional más grande de mi generación, la que no estuvo en las trincheras, en la invasión por Playa Girón ni en la Crisis de los Misiles; la que no pudo llorar cuando Fidel leía la carta de despedida del Che, ni cuando el tributo a los asesinados en el acto terrorista perpetrado en Barbados.

Pero tengo el presentimiento de que la sonrisa regresará a Cuba. No hoy ni mañana, pero regresará. Y no es que la ausencia del Comandante en Jefe la vaya a llenar alguien, sino que un nuevo Fidel irá tomando forma en cada uno de nosotros y nos acompañará cada vez que se piense en Cuba, que es la mejor manera de pensar en él. En ese momento, se habrá cumplido el pronóstico que siempre temieron sus adversarios: el guerrillero de la Sierra será inmortal.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Unesco define a Fidel como emblemático hombre de Estado del siglo XX (PL)


El presidente del Consejo Ejecutivo de la Unesco, Michael Worbs, consideró a Fidel Castro como uno de los hombres de Estado más emblemáticos del siglo XX, al transmitir sus condolencias por el fallecimiento del líder histórico de la Revolución cubana.

"Este líder revolucionario de Cuba durante más de 50 años es uno los hombres de Estado más emblemáticos del siglo XX. Su defensa de ideales progresistas fue un modelo para muchos", indicó en misiva enviada a la misión permanente de Cuba ante ese organismo internacional.

Al expresar "nuestro  más sincero pésame al Gobierno y al pueblo de Cuba", estimó que "Fidel Castro siempre será recordado como el Comandante".

Worbs enfatizó en la significación del líder cubano para las naciones del Tercer Mundo y el Movimiento de Países No Alineados, y agregó que siempre estuvo "comprometido sin lugar a dudas con el desarrollo y la prosperidad de su país".

En este sentido, recordó las palabras pronunciadas por Fidel en el propio Consejo Ejecutivo de la Unesco durante una visita en 1995: "...el verdadero desarrollo social... supone... la solidaridad entre los hombres y entre las naciones, y el derecho de cada pueblo al desarrollo y a decidir su propia estrategia para alcanzarlo".

Fidel Castro: Sancti Spí­ritus no podí­a ser una ciudad más

Por Tania Rendón Portelles

Sancti Spí­ritus, 30 nov (ACN) Cuentan los testigos de entonces que hace 57 años, en esta ciudad, el pueblo de la provincia de Sancti Spí­ritus aguardaba el paso de la Caravana de la Libertad bajo una llovizna finí­sima y un frí­o tremendo, aguardaban la llegada del Comandante en Jefe con alegrí­a y euforia.
Según recogen los archivos históricos provinciales, el parque Serafí­n Sánchez, del territorio espirituano, reuní­a una multitud de personas, quienes con impaciencia esperaban a los guerrilleros que vení­an desde el Oriente de Cuba.
El veterano del Ejército Rebelde Alcibiades Aguiar, quien formó parte de aquella marcha triunfal, recordó a la ACN que serí­an cerca de las dos de la madrugada cuando Fidel reconoció la valentí­a de esta localidad al expresar que fueron muchos los oficiales de la región que se habí­an distinguido en la lucha contra Fulgencio Batista.
Ese dí­a, Fidel se bajó de un blindado y lo subieron hacia el edificio de la Sociedad El Progreso -hoy Biblioteca Provincial Rubén Martí­nez Villena-, mientras todo el mundo gritaba: “¡Fidel!, ¡Fidel!”, y de la multitud enardecida salí­a un clamor tremendo, señala Aguiar.
Fue aquí­, ante la presencia de miles de personas, donde el lí­der histórico de Cuba anunció que la Revolución NO serí­a una tarea de un dí­a, ni de dos, ni de tres, que nuestros males no encontrarí­an solución de la noche a la mañana y que serí­a preciso trabajar mucho, dijo Oscar Alonso, el también integrante de la columna 7 Abel Santamarí­a Cuadrado.
Y es que precisamente el pueblo espirituano atesora aún el discurso memorable del Comandante cuando expresó: “Si las ciudades valen por lo que valen sus hijos, si las ciudades valen por el espí­ritu y la moral de sus habitantes, por el fervor de sus hijos, por la fe y el entusiasmo con que defienden una idea, Sancti Spí­ritus no podí­a ser una ciudad más.
De acuerdo con Aguiar y Alonso esos momentos fueron inolvidables, porque todo lo que prometió Fidel, la Revolución lo cumplió con creces.
Ese amanecer se caracterizó por los ví­tores de triunfo revolucionario, por los brazaletes de rojo y negro en representación al Movimiento 26 de julio y, sobre todo, por el apoyo incondicional de Sancti Spí­ritus a la Revolución.
“Esta vez -y eso es lo que comprende el pueblo al cabo de cuatro siglos-, por primera vez un pueblo manda; por primera vez los hombres que tienen las armas en la mano se inclinan reverentes ante el pueblo de Cuba”, dijo Fidel en aquella madrugada frí­a de 1959, palabras que siempre defendió al apostar por la unidad del pueblo cubano y al poner la disposición de todos servicios imprescindibles como la educación y la salud.
Para llegar al centro de la ciudad espirituana desde el municipio de Jatibonico, la caravana tuvo que desviarse en la zona de El Majá, en el municipio de Jatibonico, hasta la Ferrolana, actual municipio de La Sierpe, utilizando la carretera de El Jí­baro, ya que el puente de la Carretera Central sobre el rí­o Zaza habí­a sido dinamitado.
Con un grito de ¡Qué viva Cuba libre! concluyeron las palabras del lí­der de la Sierra Maestra en esta ciudad, y la caravana siguió rumbo a Santa Clara para demostrar la inquebrantable confianza que tení­a la naciente Revolución en todos, y que siguiendo los preceptos del Apóstol, ésta triunfaba por y para los humildes, un sueño que se hizo  realidad.
Desde aquel 6 de enero de 1959 cuando Fidel Castro afirmaba que ” se ha cerrado un largo proceso de humillación y se inicia la definitiva dignidad de la Patria”, también vaticinaba lo que más tarde se harí­a realidad en aquel hermoso sitio: la apertura de la biblioteca Rubén Martí­nez Villena.
Con un acervo consistente en libros, folletos, publicaciones periódicas y fotografí­as al servicio de la cultura y la educación, la institución que este primero de diciembre volverá a ser testigo del paso del eterno Comandante en Jefe Fidel Castro en su tránsito hacia Santiago de Cuba es admirada por sus visitantes por sus valores patrimoniales neoclásicos que datan de principios del siglo XX.
Las altas columnas, los enormes espejos, las escaleras de mármol, la biblioteca toda está de luto desde este 25 de noviembre cuando Fidel partió hacia la eternidad.



sábado, 24 de octubre de 2009

Envían a Cuba desde Guatemala guayaberas de Asturias y Handal

Miguel Angel Asturias- Premio Nobel de GuatemalaGuayaberas pertenecientes al Premio Nobel de Literatura guatemalteco Miguel Angel Asturias y el dirigente revolucionario salvadoreño Shafick Handal están hoy en Cuba, enviadas desde esta capital.

Fuentes de la embajada de La Habana en Guatemala confirmaron a Prensa Latina que ambas son un aporte de los familiares al museo de esa prenda, cuya inauguración está prevista para diciembre próximo.

Más de 40 de esas camisas son ya preservadas para engrosar el patrimonio de aquel local en la Isla, ubicado en la central provincia de Sancti Spíritus, de donde se estima es originaria esa popular pieza del buen vestir para combatir el clima caluroso.

Uno de los nietos de Asturias, Sandino, entregó la prenda al consejero de la sede diplomática Alfredo Luis del Valle, quien también recibió la de Handal, enviada desde el vecino país por su viuda Tania.

Miguel Angel Asturias (1899-1974), único Nobel de Literatura (1967) en Centroamérica, igualmente fue condecorado con el Lenin de la Paz en 1966.

Por su parte, Handal (1930-2006) fue secretario general del Partido Comunista Salvadoreño y uno de los cinco miembros de la Comandancia General del guerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional en su país.

Sus guayaberas formarán parte de una muestra de piezas idénticas pertenecientes a figuras relevantes de Cuba y el mundo.

(Con información de Prensa Latina)

Sancti Spíritus: capital de la guayabera

por Manuel Echevarría Gómez — Última modificación 23/10/2009 23:50

El empeño de fundar un Museo de la Guayabera, único de su tipo en el mundo, mantiene un ritmo ascendente de donaciones que prestigian el patrimonio local. Este viernes se reinauguró la sala de exposiciones de estas prendas tradicionales cubanas, en la sede del Museo Provincial.

Con una misiva fechada en el Palacio de Miraflores, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, dejó para la historia una emotiva constancia de su regalo al pueblo de Sancti Spíritus al donar una guayabera suya para dar relieve al museo en ciernes de esta prenda de vestir, y de hecho al patrimonio local y de la nación.

Las líneas, escritas con la pasión y el verbo que lo caracterizan, dicen textualmente: “No saben el inmenso honor que siento al compartir con el Pueblo Cubano y para siempre, esta roja guayabera que me regalara ese gran compañero, Luiz Inacio Lula Da Silva, y que hoy, 4 de octubre, he usado en el programa Aló Presidente Nº 341 realizado en Caucagua, región de Barlovento en el Estado Miranda, tierra de negros y negras, de tambores y magias, donde desde hace mucho tiempo el pueblo afirma que nació Simón Bolívar, en contra de la versión oficial que dice que nació en Caracas. ¿Mito o realidad? Neruda tiene la mejor respuesta: Padre nuestro que estás en la tierra, en el agua, en el aire/ de toda nuestra extensa latitud silenciosa,/ todo lleva tu nombre, padre, en nuestra morada.

¡Qué importa entonces dónde nació Bolívar, si en Barlovento o en Caracas; Bolívar es de todas partes y vive entre nosotros, como Martí…!

Este Aló Presidente, el de la Guayabera roja, rojita, ha sido precisamente para el reimpulso de nuestra Misión Barrio Adentro, la cual es hoy supremo ejemplo de la unión de Cuba y Venezuela en la construcción del Socialismo.

¡Oh, Guayabera rojita,

Frescura de caña brava y de brisa,

Te vas llena de Bolívar,

Para mi Cuba querida…!

Con todo mi amor revolucionario,

¡Hasta la victoria siempre!

¡Venceremos!”

DESDE OTRAS LATITUDES

Desde Ciudad de Guatemala también llegaron otras guayaberas de hombres que ya son próceres de sus pueblos: el guatemalteco Miguel Ángel Asturias (1899-1974), único Nobel de Literatura (1967) en Centroamérica, condecorado con el Lenin de la Paz en 1966, y Shafick Handal (1930-2006) quien fuera secretario general del Partido Comunista Salvadoreño y uno de los cinco miembros de la Comandancia General del Frente Guerrillero Farabundo Martí para la Liberación Nacional en su país.

También se recibirá este sábado la camisa de Filiberto Ojeda, líder independentista puertorriqueño.
Quince personalidades cubanas han hecho llegar sus guayaberas: los doctores Rodrigo Álvarez Cambra, Gustavo Kourí y Orlando Nodarse; Perfecto Romero y Liborio Nodal (fotógrafos del Che, Camilo y Fidel), Edgardo Martín (compositor y crítico), Compay Segundo; los campeones del deporte Enrique Figuerola, Teofilo Stevenson y Ana Fidelia Quirós; Luis Martell Rosas (dirigente sindical); Alberto de Pérez (periodista) y Luis Carbonell (el Acuarelista de la poesía antillana).

El Museo de la Guayabera reinauguró este viernes su sala de exposiciones en la sede del Museo Provincial, y es un subproyecto del Proyecto de Reanimación Sociocultural La Guayabera, que arriba a sus dos años de fundado con el propósito de despertar la sensibilidad de la población a partir de su participación activa en acciones de índole cultural y comunitaria para mejorar su calidad de vida y el uso social del legado que atesoran.

(Tomado del Semanario ESCAMBRAY. Sancti Spíritus.

Dona Chávez guayabera a Sancti Spíritus

19 Octubre 2009 5 Comentarios

Por Susadny González Rodríguez

Alo Presidente # 341, CDI CaucaguaUna guayabera del presidente venezolano Hugo Chávez Frías, donada al Proyecto Socio-Cultural La Guayabera, formará parte del patrimonio cultural de Sancti Spíritus. La prenda se entregará el próximo sábado 24 en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de esa ciudad de la región central de la Isla.

La camisa, de manga larga, es un regalo de su homólogo brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva, y llegó acompañada con fotos en las que el mandatario luce esa prenda en su programa televisivo del pasado 4 de octubre, celebrado en Caucagua.

«Este “Aló, Presidente”, “el de la Guayabera roja, rojita, ha sido precisamente para el reimpulso de nuestra Misión “Barrio Adentro”, la cual es hoy un supremo ejemplo de la unión de Cuba y Venezuela en la construcción del Socialismo», expresó Chávez en la carta que la acompaña, dirigida al periodista Ciro Bianchi Ross y su esposa Silvia Mayra Gómez Fariñas, promotores del Proyecto.

Además de esa valiosa prenda, se entregarán al patrimonio espirituano otras once guayaberas: las de Shaffick Hándal, fallecido líder histórico del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, de El Salvador, y Filiberto Ojeda, dirigente del Movimiento Machetero puertorriqueño, asesinado por el FBI en su casa de San Juan. También la del guatemalteco Miguel Ángel Asturias, Premio Nóbel de Literatura, donación que coincide con el aniversario 110 del natalicio del autor de El señor presidente.

El Proyecto recibirá asimismo guayaberas de los doctores en ciencias Rodrigo Álvarez Cambras, Gustavo Kourí y Alberto Nodarse; las de los medallistas olímpicos Ana Fidelia Quirot y Enrique Figuerola, y las de los artistas Perfecto Romero, fotógrafo de las columnas de Camilo y Che, el declamador Luis Carbonell y el compositor e intérprete Compay Segundo.

La futura Casa de la Guayabera cuenta ya con más de 40 piezas, pertenecientes a figuras relevantes de la vida política, social y cultural, entre ellas la que lució el Comandante en Jefe Fidel Castro cuando apareció por primera vez en un acto público sin su histórico uniforme verde olivo, en la Cumbre Iberoamericana de Cartagena de Indias.

La colección la componen las del presidente Raúl Castro, Vilma Espín, Juan Almeida y Melba Hernández. Prestigian la lista además las de Alicia Alonso, Roberto Fernández Retamar, Miguel Barnet y el cardenal Jaime Ortega, entre otras, que se exhiben de manera permanente en el Museo Provincial de Historia.

miércoles, 5 de agosto de 2009

FELICITA MIGUEL BARNET PROYECTO SOCIOCULTURAL LA GUAYABERA


Miguel Barnet, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, envió una carta de felicitación al proyecto sociocultural La Guayabera por las acciones realizadas el pasado 25 de julio en la ciudad de Sancti Spíritus.
El prestigioso escritor cubano, expresó en la misiva: “queremos felicitarlos por tan hermosa fiesta que significa la culminación de un sueño, expresión de lo que pueden la constancia y el amor”.
Agregó Miguel Barnet en otro fragmento de la carta: “se trata de un proyecto serio y profundo que va más allá de sus expresiones festivas porque ha logrado la vinculación y la participación de la comunidad, y podemos decir que han inaugurado una tradición que el tiempo y el trabajo sostenido deberán arraigar”.
El Proyecto sociocultural La Guayabera logró realizar el primer ritual en la villa a la pieza de ropa que identifica a Cuba en el Caribe, donde el uso de la guayabera goza de gran popularidad.
La Guayabera fue ganador este año del X Concurso CIERIC-UNEAC en la región central en las modalidades de miembros de la Unión de Escritores ( Primer Lugar) y el Premio de Género que otorga la Agencia Suiza de Cooperación.

LA HUELLA DE LIBORIO


Por Manuel Echevarría Gómez

Liborio Noval, uno de los artífices del lente dentro de la nómina de los grandes, visitó Sancti Spíritus invitado por el Proyecto Cultural La Guayabera a los festejos santiagueros, especialmente al Día de la prenda nacional y del espirituano ausente, que este año quedó reanimado con un nuevo diseño.
Noval, cámara y tabaco en mano, departió con los espirituanos y nos dejó la magia de sus instantáneas tomadas a su paso por la ciudad.
Considerado el fotógrafo de Fidel y del Che, su obra ha recorrido el mundo; fundador de los periódicos Revolución y Granma, de la UPEC y la UNEAC, realizó varios viajes al exterior acompañando a Fidel Castro y el autor de de la famosa foto del líder de la Revolución Cubana en la Cumbre Iberoamericana de Cartagena de Indias, Colombia (1994), donde aparece por primera vez vestido de civil, foto que donó al Proyecto La Guayabera.
Más de 30 premios y menciones en concursos nacionales y tres premios en internacionales, su obra fotográfica aparece publicada en varios libros, entre ellos A pesar de... (sobre Viet Nam) e Instantáneas. En este último, lanzado en 1999, se recogen 77 imágenes de Fidel a lo largo de 40 años.
Fotorreportero por excelencia, Noval atesora el Premio Olorum Cubano (Dios del Sol) en el año 2000, otorgado por la Junta Directiva del Fondo Cubano de la Imagen Fotográfica; medalla Alejo Carpentier, del Ministerio de Cultura, la réplica del Machete de Máximo Gómez y el Premio de Periodismo José Martí.

LAS FOTOS DE LIBORIO NOVAL





jueves, 30 de julio de 2009

Una guayabera gigante en el centro de Cuba


Por: Carlo Figueroa
Fotos: Liborio Noval

Una guayabera gigante de tres metros de ancho, inauguró una nueva tradición en la ciudad cubana de Sancti Spíritus, una de las primeras villas fundadas en la Isla por el Adelantado Diego Velásquez hace 495 años.

La camisa confeccionada por el artista Fidel Díaz Gutiérrez fue llevada en hombros por las principales avenidas de la ciudad hasta ser izada en la Biblioteca Pública Rubén Martínez Villena en un ritual que a partir de ahora tendrá lugar todos los 25 de Julio, cuando se celebre el Día del Espirituano Ausente y Día de la Guayabera.

La iniciativa fue promocionada por el Proyecto Sociocultural La Guayabera, que desde hace casi dos años viene desarrollando acciones de reanimación y rescate de la prenda nacional, que se sabe nació en estas tierras y es el símbolo más universal que tiene Sancti Spíritus.

Previo al desfile de la enorme camisa, en la capital de esa provincia del centro de Cuba tuvo lugar un desfile de modas con piezas de diseñadores locales y de varias costureras que son reconocidas por sus cualidades en la confección de guayaberas y se celebró un concurso donde participaron espirituanos de varias generaciones que siguen utilizándola en su vestir diario.

También se recibieron tres nuevas guayaberas para la colección que aporta el proyecto sociocultural al patrimonio de Sancti Spíritus y que llegó a 41 piezas con las del líder independentista puertorriqueño Rafael Cancel Miranda, el director del Museo Nacional de la Danza Pedro Simón y el músico Orlando Valle “Maraca”.
Encuentros de parrandas y grupos campesinos de toda la provincia pusieron un toque distintivo al día que desde ahora se espera seguir celebrando con el objetivo de reforzar la identidad local.

La guayabera gigante quedará resguardada en el Museo Provincial de Historia de Sancti Spíritus y como elemento que la distinguen tiene 25 botones de cedro y el escudo de la ciudad, dibujado especialmente para la enorme camisa por el artista de la plástica cubana Julio Neira Milián. Además, cinco de sus alforzas están cosidas a la inversa en un gesto de solidaridad con los Cinco Héroes presos en cárceles de Estados Unidos.

El lente del gran fotógrafo cubano Liborio Noval, invitado para la ocasión, recogió imágenes del recorrido y del despliegue de la guayabera, mientras unos cinco mil espirituanos esperaban el 26 de Julio con una Gala Serenata que llegó casi hasta el amanecer.

Del metrosexual al hombre Alfa: ¿publicidad o excentricismo?

Por Philippe J.Sollers
Más allá de la apariencia física o el uso de cosméticos, muchos hombres
modernos se replantean hoy su sexualidad en términos más profundos


Aún mucha gente en el mundo no asimila muy bien ese asunto del hombre
metrosexual y resulta que ya se han inventado otras categorías:
metroemocional, retrosexual, vitalsexual, tecnosexual, hombre alfa o
beta...
El sentido de esas clasificaciones -todas inventadas por la publicidad y
los medios- es reflejar la variedad de expresiones masculinas que hoy
existen (más allá de con quien se practica sexo cotidianamente), los
diferentes modos de ser y proyectarse como varón en este nuevo siglo.

¿Por qué ahora? Algunos opinan que es una secuencia lógica de liberación: a
mediados del siglo XX las mujeres comienzan a construirse una imagen más
acorde con sus gustos y comodidades. Luego fueron los homosexuales. Con el
nuevo siglo les tocó al resto de los hombres, al menos los que no sienten
complejos por tratar de ser lindos y tener modales.

En Cuba, como en otros países latinos, el asunto resulta aún muy confuso.
Buena parte de nuestra población cree que el vocablo metrosexual equivale a
homosexual, o cuando menos a ser un hombre superficial y narcisista.

Incluso hay quienes los toleran si cumplen determinados patrones de
belleza, edad, raza o modo de vida, pero el que queda fuera de esos
requisitos es mal visto por sus congéneres cuando adopta la moda
metrosexual.

También pasa al revés: hombres que miman su apariencia más allá de lo
tradicional pero también se ocupan de alimentar inteligencia y espíritu se
sienten ofendidos al ser llamados metrosexuales, como si se tratara de un
insulto.

¿Qué es, entonces, la metrosexualidad? Un estilo de vida. El fenómeno no
tiene nada que ver con la orientación sexual del individuo ni condiciona su
relación con las mujeres. Ya sea gay, bisexual o heterosexual, es un sujeto
centrado en sí mismo y obsesionado con su imagen corporal, por lo que
dedica mucho tiempo y recursos al cuidado de la piel y a perfeccionar su
peinado, calzado, joyas, vestuario y postura, hace dieta, ejercicios y
puede llegar hasta a someterse a cirugía estética con tal de lucir
perfecto.

Los medios masivos de comunicación y muchas cadenas de tiendas aúpan
felices esa proyección de hombre sensible y «conectado» con el lado
femenino de su personalidad, algo que para muchas mujeres aumenta incluso
su atractivo.

El prefijo metro responde a que la tendencia surgió en las ciudades, donde
la publicidad de la industria cosmética y el acceso a gimnasios y
estilistas es mayor, y por tanto es más fácil generar dependencia al
champú, las cremas, los suavizadores, depiladores, perfumes, tintes... Como
que la demanda de productos masculinos crece en un 25 por ciento cada año,
más que la de cosméticos femeninos.

Pero lo de «metro» no es el único modo de llamarles: también les dicen
hombres «E» por su atención a la estética personal, y en España se utiliza
el término metroemocional para aquellos que además de lindos resultan
amables, atentos, sensibles, cariñosos, de carácter, decididos,
colaboradores, buenos amigos, sinceros y tolerantes.

Si además de ser narcisista resulta un fanático de la nueva tecnología y
vive detrás del último celular o computadora de bolsillo, se le conoce
entonces como tecnosexual.

El polo opuesto -imagen también construida en los medios- es el hombre
retrosexual (retro significa regreso) que ensalza la belleza masculina en
su lado más «salvaje»: aparente descuido de la barba y el pelo, olor
natural, ropa muy a lo West, gestos de «macho» tradicional, deportes
fuertes al aire libre, colores oscuros para vestir...

En ciertos círculos, a estos hombres retro se les llama ubersexuales si
manifiestan mucha seguridad en sí mismos, son capaces de lograr cierto
cuidado personal -sin exageraciones-, y se preocupan por las causas
sociales.

Pero si son arrogantes, inteligentes y aventureros se emplea el término
heteropolitan. A estos últimos los caracterizan con una sonrisa de medio
lado, cierto aire de seductor irresistible y muy convencidos de que sus
defectos son realmente los mejores atributos de cualquier hombre.

Su «pariente cercano» es el llamado hombre Alfa, descrito como fuerte,
inteligente, reservado e independiente, que en el fondo es un cavernícola
persuadido de su indiscutible prioridad para satisfacer necesidades
elementales como comer más y mejor, y elegir a su hembra (porque él no
busca una mujer, menos una pareja, dice el diario chileno El Mercurio).

Más allá de la cáscara
Más allá de la apariencia física o el uso de cosméticos, muchos hombres
modernos se replantean hoy su sexualidad en términos más profundos,
incluidas su relación con la pareja y su rol en el seno de las familias.

Tal es el caso de los vitalsexuales y los llamados hombres Beta. Según el
sitio sexovida.com, un hombre vitalsexual es el que busca una relación de
pareja vivificante: Un varón mayor de 40 años bastante activo en su
actividad privada y profesional para quien es esencial contar con una vida
amorosa y sexual plena.

Por eso se interesa por satisfacer a su pareja, busca la estabilidad y si
sufre algún episodio de disfunción sexual lo enfrenta con optimismo y busca
ayuda profesional, sin temor a conversar con su pareja sobre esos asuntos.

Curiosamente este epíteto surge en Europa, acuñado por la compañía de
productos médicos Bayer Healthcare, que produce y comercializa uno de los
medicamentos más populares para la disfunción eréctil.

Como rasgos distintivos de estos varones maduros y vitales, los expertos
europeos señalan un alto por ciento de interés en las expectativas sexuales
de la pareja, la añoranza por todo lo que hacían en su vida amorosa juvenil
y el alto valor que conceden a la espontaneidad y la comunicación franca
durante las prácticas sexuales para mejorar cualquier dificultad que
enfrente la pareja.

Por su parte el hombre Beta es aquel que desde pequeño nunca destacó por
sus cualidades físicas o mentales (más bien era disléxico, torpe, muy
delgado o con sobrepeso), pero con el tiempo encontró la fórmula para ser
alguien a tomar en cuenta por la familia, las mujeres y amigos.

Este tipo de hombre usa su aparente debilidad o rareza para captar el
instinto protector femenino y tener éxito en su carrera. Llega a ganar
dinero, suele ser estable y fiel en sus relaciones, y además es muy
emocional, rasgo que no esconde porque le permite establecer empatía con
quien le interesa.

En realidad, todas estas clasificaciones inventadas en el último decenio
son bastante arbitrarias y responden a intereses de mercado más que a
patrones psicosociales concretos.

Usualmente es el propio hombre quien se identifica con uno u otro grupo de
los descritos y asume su filosofía de vida. Otras veces son las mujeres o
las amistades quienes tratan de encasillarlo en una u otra dirección.

Lo cierto es que quedan aún muchos varones que no se hallan a sí mismos en
ninguno de esos patrones y sin embargo se realizan en su vida social y
sexual sin aferrarse a estereotipos ni complejos banales, tomando de unos y
otros lo que en cada caso les parece más conveniente.

jueves, 30 de abril de 2009

EL SILENCIO AZUL (Eliminado Industriales de los play off de la Serie Nacional de Béisbol 2009 en Cuba)

Reinaldo Cedeño Pineda
escribanode@gmail.com

La noticia ha sido dada con brevedad, con una pasmosa concisión por los medios televisivos, casi como un flashazo. Ha sido dada con cautela en el Noticiero Deportivo y en el Noticiero Nacional de Televisión, este miércoles 29 de abril de 2009.

Admito que es pronto, que tal vez algunos todavía no han tenido tiempo de digerir la noticia, reacomodar sus consideraciones y recuperarse….

Se dijo poco: apenas que esta tarde, la Isla de la Juventud (en su estadio Cristóbal Labra de Nueva Gerona) le ha ganado seis carreras por uno a Industriales, y los numeritos del juego.

Por supuesto, no espero una nota necrológica ―bromas y pasiones aparte―, pero sí que no haya silencio, que a la afición cubana no se le escamoteen las declaraciones, los reportes, los trascendidos y los análisis que el hecho impone. Y seguramente, también las justificaciones, las recriminaciones, los dolores de cabeza para el estrenado manager Germán Mesa (¿dirigirá el año próximo?)

Los aficionados al béisbol en Cuba saben que no exagero: que estamos delante de un NOTICIÓN… El león que los representa, eso sí, no podrá rugir más, hasta la venidera temporada..

Como periodista, sé que sobran las razones para sostener la afirmación de que se trata esta, de una NOTICIA DEPORTIVA:

La no clasificación de Industriales a la fase final (los play off) de la Serie Nacional de Béisbol, es un hecho al que hay que buscarles antecedentes muchos años atrás ―la primera vez que sucede en la actual estructura―, pues se trata ciertamente de un equipo ganador, de enorme tradición ―aunque haya tenido una de sus peores temporadas eso sí: mal rendimiento del pitcheo, lesiones y puntos suspensivos―; de un equipo con una afición apasionada y millonaria.

Es un equipo bien mimado por los narradores de los medios de cobertura nacional ―aunque algunos se empeñen en negarlo― y por la televisión especialmente. Y por si fuera poco, es el único que posee un “equipo sucursal”, porque eso y no otra cosa es el segundo equipo capitalino, Metropolitanos, que por cierto se mantuvo optando en la primera parte del campeonato.

¿Cuántos de ese equipo jugarán las próximas temporadas con Industriales?

Se trata además, del equipo que tiene como sede la mayor instalación deportiva de Cuba (incluidos todos los deportes), el estadio Latinoamericano.

En el aspecto simbólico, tiene también lo suyo: un edificio próximo pintado de azul, color de los industrialistas, lo que demuestra el carácter de una afición fiel e imaginativa.

Industriales es el colectivo representativo de la mayor concentración poblacional de Cuba: la ciudad de La Habana, aunque algunos abusen de aquella consideración de que uno de cada cinco cubanos vive en La habana… como si no fuese igual de certero que cuatro de cada cinco… no viven en ella.

Otros se han empeñado en decir, incluso, que INDUSTRIALES es el equipo insignia de la pelota cubana. SIEMPRE HE DICHO QUE TAL APRECIACIÖN es un soberano disparate, porque pretende obviar que cada territorio cubano se ve representado en su propio colectivo.

El único equipo insignia de la pelota cubana es el EQUIPO CUBA, representativo de toda la nación.

Ojalá no escuche en estos días ―lo digo antes de que suceda― otra consideración absurda: que el campeonato de la pelota cubana sin Industriales… pierde interés.

¿Quién puede ocultar que INDUSTRIALES es un gran colectivo, que tiene espíritu…. que no se da por vencido? Nadie que tenga los pies en la tierra, cualquier apasionamiento aparte. Me gustan los desafíos donde participan, por su espíritu. Esa es una cosa…. mas, por suerte, el béisbol en Cuba no se circunscribe ni se acaba con Industriales.

Creo, por otro lado, también se le exige demasiado…. Vamos que no siempre se puede ganar.


El David deportivo venció a Goliat

La Isla de la Juventud, en todo sentido, es un equipo grande. Salido de una ínsula que no llega a 90 mil habitantes, no dio margen a la casualidad, y derrotó el martes por KO a Industriales (12 a dos), salido de un ciudad de más de dos millones.

La victoria lograda hoy, despejó todas las dudas, porque de barrer a la Isla, Industriales aún tenía oportunidad… pero la escoba andaba en otras manos.

Es además una muestra del desarrollo de la pelota cubana.

Historias y gazapos

(Lo que a continuación sigue fue tomado de la web de RADIO CARIBE, Isla de la Juventud y escrito por Luis López Viera)

Los play off comenzaron en la campaña de 1985-1986, cuando Industriales ganó el título por encima de Vegueros en un épico final. Antes se habían efectuado solo tres series de «muerte súbita», pero en todos los casos fue para definir un empate.

Recapitulemos: en la segunda temporada del béisbol revolucionario, Industriales y Orientales terminaron con balance de 16 éxitos y 14 fracasos. Luego, los azules ganaron 2-1 a la hora de la verdad. Nueve años más tarde, Azucareros y Mineros también concluyeron empatados (52-14), pero los primeros se impusieron 2-1 en los juegos decisivos. Finalmente, en la Selectiva de 1978, Las Villas venció 3-2 a Pinar, después de que ambos conjuntos finalizaron igualados el calendario regular (35-25).

En general, el equipo que más play off ha disputado es Santiago de Cuba (21), seguido por Industriales (20), Villa Clara (17) y Pinar del Río (15). No por gusto decimos que estos son los «cuatro grandes» del béisbol cubano.

Los santiagueros acumulan 113 sonrisas y 77 derrotas, un récord superior al de Industriales (100-69), Pinar (74-66) y Villa Clara (74-79). Sin embargo, el mejor promedio lo tiene Vegueros (14-4), según nuestro estadístico Benigno Daquinta.

Ahora bien, para complacer a algunos lectores que se interesan por ello, les relaciono a continuación los tropiezos de Industriales antes de implantarse el actual sistema de competencias.

Los azules fueron eliminados de los play off en 1988. Entonces Vegueros y La Habana resultaron los mejores en Occidente, mientras Santiago y Camagüey sobresalieron por Oriente.

Asimismo, en 1990, Henequeneros y Santiago accedieron a la disputa del título como campeones de grupo, en tanto Industriales y Granma discutieron el tercer lugar. Al año siguiente los azules volvieron a irse en blanco, pues Henequeneros y La Habana fueron superiores sobre el terreno.

Así, el último «papelón» de Industriales fue en 1995, relegado por Pinar y La Habana en un campeonato de 65 juegos. Ese año, curiosamente, tampoco estuvo bien Santiago, y Villa Clara y Holguín aprovecharon la oportunidad. Finalmente, los naranjas se llevaron el gato al agua.

Mientras, con el formato que tenemos en la actualidad, solo un equipo no ha clasificado nunca: Matanzas. Cienfuegos ya hizo la cruz en 2003, pero perdió 3-2 con Pinar. En tanto, Guantánamo, Holguín, Metropolitanos y Las Tunas, se empinaron un par de veces.

miércoles, 29 de abril de 2009

1 2 3 4 5 ? 7 8 9 10… ¿Dónde está el tomo 6?


Por Pedro Pablo Oliva
(vía e-mail)


Es casi una costumbre para mí recorrer las librerías del Cas
co Histórico de
La Habana Vieja. Tengo un proyecto cultural en mi ciudad (Pinar del
Río) que lleva más de diez años funcionando, y consiste en una especie rara
de sitio, desde donde emanan iniciativas de creación, promoción e
intercambio crítico en torno a la Literatura, el Cine, la Música y la
Cultura
en general, incluyendo las Ciencias, pero que en su mayoría
enfatiz
an en el desarrollo de las llamadas Artes Visuales en nuestra región.

El jueves 23 de enero encontré en la librería Grijalbo Mondadori, en la sede
del Instituto Cubano del Libro, en La Habana Vieja, ejemplares de La
Enciclopedia
, de Salvat Editores, 2004, en 20 tomos. Su precio era de 1 CUC
por cada tomo. Me pareció en extremo barato para los que conocemos el valor
de es
e tipo de publicaciones en cualquier país del mundo, considerando el
cúmulo de información que contiene. El papel, sus fotos y reproducciones a
color eran bastante buenos.
Muchas personas como yo compraron la colección, pero el gran misterio estaba
en que el Tomo 6. no existía. Al principio me pareció un error de compra y que por ello se vendía a ese precio.
Pero la cosa no era por ahí. Por algunos amigos supe que el Tomo 6 había

sido sacado de la venta porque en una de sus páginas exponía criterios
supuestamente desacertados acerca de la realidad cubana.

No puedo explicarme cómo un criterio cualquiera, contenido en una
public
ación cualquiera, pueda influir en un funcionario o responsable del
control de la distribuidora de libros, como para tomarse la licencia de
descompletar una colección de estas características.
Siento que es una falta elemental de respeto a quienes, como yo, decidimos
comprar la colección. Las mentiras y verdades sobre Cuba, si han de
desnudarse, solo se hará con la realidad misma, con lo que vivimos
diariamente.
No sé quién se siente tan "superrevolucionario" o cree poseer las
verdaderas claves de la "supraconciencia" colectiva, para tomarse la
facultad de obrar como dueño y señor, de decidir qué puede o no puede leer
uno. T
engo 60 años y me siento suficientemente capaz de explicarme el mundo
y sus criterios, y de aceptar o no una explicación o un análisis de otra
persona.
En Cuba la educación es estatal y eso implica que todo el aparato
sicológico, pedagógico y político lo dirige y controla el estado; estoy
hablando desde el círculo infantil hasta la universidad. Si con todo este
sistema puesto en función del desarrollo cultural, político y social del
hombre, se teme a unas cuantas palabras escritas sobre Cuba, erradas o no,
entonces cierren de una vez el monasterio.
Estoy convencido de que el funcionario responsable de escamotearle al
público
el Tomo 6, carece de seriedad profesional y menosprecia la capacidad
de quienes ya aprendieron a pensar por sí solos.
¿A qué se le teme?
En nombre de quienes compraron La Enciclopedia Salvat 2004, y de quienes
desearían adquirirla, no exigimos gratuidades, sino que se nos venda el
misterioso Tomo 6.

viernes, 17 de abril de 2009

Ciudad en rojo apunta al desacierto


Por Enrique Pérez Fumero
(Estudiante de Periodismo)
Tomado de: http://laislaylaespina.blogspot.com/2009/04/ciudad-en-rojo-apunta-al-desacierto.html


El largometraje Ciudad en rojo de la realizadora Rebeca Chávez, tuvo su estreno en el cine Rialto de Santiago de Cuba —que después de una larga temporada de sueño improductivo— al fin se despertó bañado y curado. Y es que en mejor lugar no pudo ocurrir. En frente, la Catedral y a pocos metros el Parque Céspedes; dos exteriores que resultaron campos de batallas para las luchas clandestinas contra la dictadura de Fulgencio Batista.

En la sala oscura, el fade in nos muestra en la pantalla algunos caracteres donde se lee que le película inspira su argumento en la novela Bertillón 166 del santiaguero José Soler Puig, quien mereció el primer premio convocado por la Casa de las Américas en 1960. Pero amén de reposar sobre una tesis literaria, Ciudad en rojo se debate entre el desacierto, el facilismo y la ingenuidad.

Tiene un guión donde se han violado algunos pasos que ayudarían a entender mejor el conflicto. En busca de un protagonista, muchos espectadores discutían entre los posibles actores; yo escojo a Santiago de Cuba como responsable de aquella etapa. Sin embargo los personajes donde se sustenta la lucha, carecen de una buena construcción física, psicológica y social: algunos entran y salen con pobres puntos de giros. Hay uno que sí marcó pautas. Me refiero al chivato, interpretado por Herón Vega que —en pocos minutos de metraje— cambia por completo el curso la historia. En general percibo cierta incongruencia cuando los protagonistas tienen que tomar decisiones y negar sus propias realidades.

Durante 24 horas, más o menos, transcurre todo el conflicto: un hervidero donde la sangre es el único líquido que calma la sed del tirano, el derrocamiento de este último es el máximo objetivo. La juventud universitaria es la que aparentemente lleva las riendas de la lucha, pero hay un sindicalista familiarizado con mejores formas de conducir la contienda. Llega, es rechazado y aceptado… de buenas a primeras es asesinado sin explicar ni hacer valer sus propósitos. ¡Todavía es una incógnita!

En torno a las actuaciones se nota alguna indiferencia con el tema en cuestión. Si la ciudad estaba roja, se supone que los habitantes también sufran por los sucesos del día a día. Al parecer ninguno de los sujetos principales tiene idea de cómo se vive en horas de sangre y bombas por todas partes: el corazón palidece a media asta en espera de un nuevo amanecer. Actores santiagueros poco utilizados, que a lo mejor hubiesen ofrecido otra mirada.
Ciudad en rojo tiene un final abierto, naturalmente la lucha continuaba en la Sierra y en el Llano. Pero en relación con la muerte del máximo caudillo de la tiranía, se recurre a un facilismo poco creíble por las personas vivas, testigos de aquella etapa.

El cine, como espectáculo al fin, propone un intercambio donde el espectador dialéctico construye su propia historia. Es aplaudible la fotografía de Ciudad en rojo que tuvo su escenografía en algunas calles, avenidas y escalinatas de Santiago de Cuba… planos generales de un amanecer cansado, nublado, íconos que enfatizan la incertidumbre que se vivía. Para muchos, una gran deuda que el ICAIC sostiene con diversos lugares de Cuba, al hacer frente a un séptimo arte cubano y ciento por ciento habanero. Los más bisoños nos quedamos boquiabiertos con la de entonces populosa calle Enramadas; pero… los que aún guardan instantáneas y publicaciones de la época quedaron insatisfechos… ¡Qué difícil!

Ciudad en rojo propone una revisión de nuestra idiosincrasia luchadora… El tiempo y los públicos dirán la última palabra.